sábado, enero 21, 2006

Las lesbianas, los homosexuales y los bisexuales SI PODEMOS ser buenos padres


¿Las lesbianas, los homosexuales y los bisexuales pueden ser buenos padres?


Ciencia Pura:

Si. Los estudios realizados comparando niños de padres homosexuales con los de padres heterosexuales no han encontrado ninguna diferencia de desarrollo entre estos dos grupos de niños en los siguientes cuatro ámbitos críticos: inteligencia, adaptación psicológica, adaptación social y popularidad con sus amistades. También es importante señalar que la orientación sexual de los padres no determina la de sus hijos.

Otro mito sobre la homosexualidad es la creencia errónea de que los homosexuales tienen una mayor tendencia a abusar sexualmente de los niños que los heterosexuales. No existen pruebas de que los homosexuales tiendan a un mayor abuso sexual de los niños que los heterosexuales.

2005 American Psychological Association

¿La homosexualidad es una enfermedad mental o un problema emocional?

No. Los psicólogos, psiquíatras y otros psicoterapeutas concuerdan en que la homosexualidad no es una enfermedad, un trastorno mental o un problema emocional. En más de 35 años de investigaciones científicas imparciales y bien diseñadas, se ha podido demostrar que la homosexualidad, de por sí, no está relacionada con trastornos mentales o problemas emocionales o sociales.

En una época se consideró a la homosexualidad como un trastorno mental porque los profesionales de esa disciplina y la sociedad contaban con información tendenciosa. En el pasado, los estudios sobre homosexuales, lesbianas y bisexuales, se concentraban exclusivamente en las personas bajo tratamiento psicoterapéutico, lo que daba un sesgo a sus conclusiones. Cuando los investigadores comenzaron a analizar la información relacionada con personas que no estaban bajo tratamiento, se dieron cuenta de inmediato que el concepto de la homosexualidad como enfermedad mental era falso.

En 1973, La <American Psychiatric Association> (Asociación Norteamericana de Psiquiatría) corroboró la importancia de las nuevas investigaciones sobre el tema y quitó a la homosexualidad del manual oficial que contiene la lista de enfermedades y trastornos mentales. Dos años más tarde la <http://www.apa.org/> adoptó una resolución apoyando esa decisión. Durante más de 25 años ambas Asociaciones han exhortado a los profesionales de sus respectivas disciplinas a que intenten eliminar el estigma que vincula la orientación sexual con trastorno mental.


viernes, enero 20, 2006

BESOS ENTRE PAREJAS HOMOSEXUALES Y ADOPCION !NO A LA DISCRIMINACION¡

¿CONSIDERAN ESTO INMORAL?







miércoles, enero 18, 2006

CAMPAÑA "ANTI-HOMOFOBIA", "ANTI-DISCRIMINACION"


Si eres homosexual, o bisexual y te sientes discriminado (por ejemplo en algún local), DENUNCIA al establecimiento ante la INDECOPI, ya es hora de decir ¡BASTA¡.

Si escuchas comentarios sobre ti en la calle, aclara a la gente que la orientación sexual diferente a la heterosexual NO es una enfermedad.

Solo si los gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, etc. nos hacemos respetar, un país tan “doble moralista” como el nuestro cambiará....

El cambio en la moral de la gente, es cuestión nuestra, apoyando una educación que fomente la igualdad, el trato digno, justo y equitativo.

Cualquier tipo de discriminación ya sea por orientación sexual, género, etnia, etc. es una violación a nuestros derechos como Seres Humanos.

El cambio se inicia en nosotros, y nuestro deber es EDUCAR A GENTE IGNORANTE QUE EVITA QUE LA SOCIEDAD AVANCE.

lunes, enero 16, 2006

Salí del Clóset. ¿Hice lo correcto siendo “ponja”?



Antes de contar lo que soñé (que parecerá algo recontra estúpido), quiero hacer una pregunta a la gente que me lee, a la gente del ciberespacio, no importa que su respuesta sea anónima (buena o mala):

1. ¿Qué piensan de la homosexualidad y bisexualidad?

2. ¿Los bisexuales podemos adoptar, criar y educar niños?

3. ¿Creen que podemos parar el “ser lo que somos”?

4. ¿EN BASE A MI SUEÑO, A QUÉ LE TEMO, QUÉ CREEN QUE SIGNIFIQUE?


¿Sueño o pesadilla?, ¿miedo a qué?


Acabo de despertar, tuve algo así como un sueño (o pesadilla) muy extraño. Soñé con la hija de mis padrinos (no la veo hace 18 años), pero en esta “pesadilla” la reconocí... Nos miramos (creo que estábamos en una especie de taller de liderazgo o marketing (repleto de gente), una de esas cosas que te quitan un montón de tiempo). Me llamó, (me pasó la voz)... Me dijo: “Yoshi... Soy Yo..., ¿te acuerdas de mí?”; inmediatamente supe quien era. Compartimos e-mails y automáticamente desperté sobresaltado, sudando frío, con demasiada ansiedad, como si ella supiera todo de mí y me juzgara (que soy “bi”), se riera, “me odiara”, mi familia y mis amigos "me odiaran". Porque en mi sueño me miraba con una cara de burla, súper hipócrita. Eso sentí.

A mis padrinos no los veo como 18 años, menos a mi (casi prima), es más, si la viera no la reconocería.

Me pregunto: ¿ya que hice pública mi orientación sexual?, ¿me entenderían?, ¿serían comprensivos conmigo?, y ¿qué hay de mi familia?, ¿habré hecho lo correcto en la colonia japonesa que es tan cerrada en estos temas?...

Ya inicié un camino sin retorno. Totalmente sin retorno. Absolutamente sin retorno. Ahora viene lo más duro: que la gente que me ve cotidianamente sepa de mi “bisexualidad”. ¿Será por esto que desperté con miedo y espantado?, ¿qué mi “prima” represente el fututo incierto?. No sé la verdad. Pero escribo este post inmediatamente después del sueño “fresquito” para que no se me pase nada.

A ver si me comentan algo (me largo al trabajo). Yo no sé que significa todo esto, es una experiencia nueva para mí.

domingo, enero 15, 2006

Mi pulsera "Gay" y la cola de un cine... La homofobia de los adolescentes.

(La pulsera no era asi, era tejida a mano, pero bueno, no tengo cámara digital.)

Hace poco fui a ver con un amigo gay la película "La caída" sobre los últimos días de Adolfo Hitler (que además de matar judios, gitanos, tenía un gusto selecto por asesinar homosexuales, bisexuales, etc.).

Había bastante cola puesto que era viernes y "hora punta" (por decirlo así). Ambos voy a llamar "Y" a mi amigo y yo, teníamos pulseras del orgullo gay. (-Si esa del color de la bandera del Tahuantinsuyo-). Nuestras pulseras eran muy bonitas, nos las habían hecho unas amigas heterosexuales y las usábamos en la mano izquierda, junto con nuestros relojes. Miento. "Y", mi amigo la usaba en la mano derecha.

En la cola, un grupo de 10 jóvenes que calculo estarían en cuarto o quinto de secundaria de un colegio que se supone es de lo mejor (uno llevaba una casaca del nombre de la promo y del colegio), comenzaron a murmurar cosas. No le di importancia, pensé que no era nada dirigido hacia nosotros.

Luego, pasaron 3 veces a nuestro lado los 10; el grupito ese iba y venía cada vez mirándonos más (estábamos en una banca y ya habíamos comprado las dos entradas). Ahora se reían e "Y" logró escuchar la frase "¡estos son cabros, de hecho weon!". Cosa que enojó a "Y". Más acostumbrado a la situación, le dije que dejara las cosas así, no valía la pena.

Pero la cosa no quedó allí, fuimos a otra banca y ellos se sentaron en la banca del costado y las aluciones a nuestra orientación sexual eran tremendas, insultos nos llegaban de todo calibre. Quiero dejar en claro: "Y" y Yo somos amigos, sólamente usábamos la pulsera del orgullo gay.

"Y" se sintió incómodo y muy conmovido. Culpable repetía, "es verano, debí quitarme la pulsera, estoy en camisa y se nota. !Es mi culpa¡. !Ya jodí la tarde¡". Insistentemente le repetía que no era su culpa. Pero cuando a "Y" le entra la "noica" no hay quien lo pare.

Decidí tomar acciones, le dije que se dejara de "huevadas" y que ya estaba harto. Me acerqué al grupo de los 10, me metí en medio de su cháchara y les dije: "¿tienen algún roche?, por allí escuché que somos maricas o cabros, se equivocan -les dije-, somos HOMOSEXUALES, ¿Alguien tiene algún problema con esto?".

Todos se quedaron "lelos", no sabían que hacer, qué decir, cómo reaccionar. Finalmente se comenzaron a ir, sin decir nada, casi asustados. Les dije: "Para su información la homosexualidad no es una enfermedad, y si quieren saber más, pregúntenme". En ese momento "Y" estaba congelado, paralizado.

Al final de todo, me acerqué a ellos y enojado totalmente, les corté el paso. Les dije: "Ya pues, a ver, ¿quién es el primero en preguntar?".

Simplemente se fueron como vinieron, simplemente que esta vez, callados y mirando al suelo.

Luego, Buena la peli. Muy interesante, se las recomiendo.

viernes, enero 13, 2006

EL HOMBRE DESNUDO (EROTISMO PARA GAYS)

Las siguientes imágenes son eróticas, de ninguna manera pornográficas, no se centran en lo sexual, mas bien, en la estética de un cuerpo masculino bien trabajado y una excelente fotografía.























miércoles, enero 11, 2006

SOLO FUE UNA MIRADA... PERO LO SENTI COMO SI FUERA TODA LA VIDA: EL ERA EL HOMBRE


Antes de trabajar, antes de todo, cuando la vida era más fácil y sólo me dedicaba a estudiar tuve la suerte de viajar a un congreso de Humanidades (digo genéricamente Humanidades para no decir la especialidad) en Buenos Aires, disfrutar de su rica tradición, de la buena comida, el vino barato, y sobretodo de la cantidad inmensa de cultura que se respira en el ambiente; los teatros, los cines, definitivamente, “Mi Buenos Aires Querido” como dicta el título de la canción.

El ambiente gay y bisexual es más “open” en las hermosas calles bonaerenses, en el centro y en lugares de lujo encuentras sexs shops, y la sexualidad es vista con una mayor apertura que en nuestro país. En Corrientes con Florida (avenidas inolvidables en la capital Argentina) encuentras numerosas librerías y por ende, una cantidad enorme de libros, novelas y textos científicos sobre sexo en general con una brisa que huele a tolerancia a respeto a “vida”.

En Palermo, encuentras lugares en donde puedes conocer a gente de tu orientación o en la Recoleta, -da lo mismo-.

Bueno, no quiero salirme del tema. En una librería, estaba ojeando libros (la librería parecía la Biblioteca Nacional del Perú), tenía tres pisos; entre los libros que estaba viendo vi varios sobre gays y lesbianas famosos, novelas sobre homosexualidad, e inclusive textos del propio Jaime Bayly (Estamos en todos lados ¿no?).

Me sentía bien en ese lugar, era yo en un ambiente entre comillas “heterosexual” en donde me trataban con respeto y dignidad, podía preguntar en las librerías sobre libros de bisexualismo, y todos los “ismos” que quisiera sin miedo al “qué dirán”, sin temor del a “quién me voy a encontrar”, etc.

Allí fue, en esa librería que conocía a “Neto” eso decía en su carné de identificación. Desde el principio me pareció atractivo, su aspecto era inocente, bucólico, pero a la vez tenía una cara con líneas muy bien definidas, su nariz era perfecta y para completar todo, sus ojos, verdes; un verde que jamás había visto en mi vida y un aspecto de hippie que lo hacía más bello he interesante. Recuerdo claramente que un rayo de luz atravesó la ventana (era casi diciembre) y le iluminó un sólo ojo. No podrían creer esa figura celestial, angelical, su cara brillaba como si fuera lo único que existiese en el mundo.

Le pregunté su nombre, me dijo que Ernesto. Tontamente le dije “¿Cómo el Che Guevara” -me sentí idiota-, felizmente se rió de la broma y me preguntó de dónde era. Así comenzamos a conversar, él me llevó a lo largo de su librería, comentando de los encantos de su ciudad y lógicamente, sabía qué temas de libros me interesaban. En un instante, en un momento cruzamos miradas y sentí que podría pasar algo, luego el sonrió y nos sonrojamos. Yo creo haberme sonrojado más.

Pensé: puede ser, inteligente, estudia una carrera parecida a la mía en la UBA (Literatura), para ese entonces ninguno de los dos nos atrevíamos a dar un paso. Yo era un turista y cliente y él, un trabajador en la librería.

Como si fuera una película, ambos hablamos a la vez, pero gané yo. Lo invité a tomar un café. El lugar: “Café Tortoni”. La hora: 21 horas ya que salía media hora antes.Sus ojos mostraban deseo, -demasiado-, como los míos, deseos de conocerme, de poseerme, de tenerme, de pasar la noche conmigo, tantos deseos como los que yo sentía por él. Era obvio, le di un apretón de manos y mi argentino rubio de aspecto de un hermoso sueño, me acarició la mano con el pulgar. Me escarapelé.

Fui al hotel, me cambié y llegué puntual al café.

Nunca llegó.

Al día siguiente fui a la tienda a buscarlo. No estaba, había pedido vacaciones y no regresaría hasta dentro de una semana. Obviamente no me dieron sus datos.

Me dolió mucho. Muchísimo.

Al año siguiente ya con mis ahorros, regresé a Buenos Aires y fui a la misma librería. Quizá con ganas de buscarlo, quizá no. No lo puedo realmente asegurar. Toda la tienda estaba diferente era prácticamente otra.

El Tango “Mi Buenos Aires Querido” dice:

“Mi Buenos Aires querido,
cuando yo te vuelva a ver,
no habrá más penas ni olvido”.

En este caso fueron recuerdos penosos y un olvido que no existe y nunca existirá del todo.